A Mónica le encanta pintar mil cosas de colores: mariquitas rojas, cielos azules, plátanos amarillos… pero nunca ha pintado un beso. ¿De que color será? ¿Rojo como una deliciosa salsa de tomate? No, porque también es el color de cuando estas enfadado? ¿Sera verde como los cocodrilos, que siempre le han parecido tan simpáticos? Imposible, porque es el color de las verduras y ¡no le gusta comérselas! ¿Cómo podría averiguar de que color es un beso?
Cornelius era un hombre que no haba conocido el amor. Triste y solo, se dedicaba a inventar cosas: Semillas voladoras, rastrillos que no funcionaban, ruedecitas de flores, etc. Pero un da, con un poco de cuerda, unos clavos y papel, Cornelius inventó una máquina para fabricar besos!
Un elefante gris con lunares morados, que vive en una selva, se enamora de una hormiga negra con cintura de avispa. Su amor es correspondido, pero para llegar a estar juntos tienen mucho camino que recorrer. La hormiga invita al elefante a seguirla y el elefante no se lo piensa dos veces. Ni lento, ni perezoso, el elefante recorre un camino bordeado de árboles, se mete hasta el fondo de un costurero, nada dentro de una botella de agua
La princesa Li vivía con su padre, el rey Wan Tan, en un hermoso palacio. Ella amaba a Beatriz, una chica de una tierra lejana. Las dos eran muy felices hasta que Wan Tan mandó llamar a la princesa: «Había llegado el día de casarse con un joven de la corte»El tradicional cuento de magia que nunca nos contaron. Una fábula de igualdad, y sobre todo, una historia de amor.
«Con Tango son tres» es la historia real de una singular pareja de pingüinos barbijo a los que el cuidador del zoo de Central Park, en Nueva York, Rob Gramzay, les dio la oportunidad-depositando un huevo en su nido- de tener una cría tras observar que incubaban infructuosamente una piedra. Así nació Tango, que fue la primera pingüino en tener dos padres.
Carlitos es un niño pequeño y bajito que solo tiene ojos para Inés. Sin embargo, ella, una niña alta y guapa que atrae todas las miradas, nunca lo ve. El hace todo lo que está a su alcance para hacerse notar, pero no hay manera: para Inés es como si él no existiera. La esperanza le llega el día que Inés anuncia en la escuela que le van a poner «gafas de ver» y Carlitos se convence de que sus miradas por fin se cruzarán…
A veces, cuando queremos a alguien mucho, mucho, intentamos encontrar el modo de describir el tamaño de nuestros sentimientos. Pero como nos muestra esta maravillosa historia, el amor no es algo facil de medir.
Un muchacho se verá obligado a escoger entre su rutinaria vida y la que le ofrece un circo ambulante que llega a la ciudad y que, no solo le descubre otro modo de vivir sino una capacidad artística propia hasta ahora inexplorada. Las elaboradas ilustraciones a gran tamaño cargan de emoción las escenas de esta aventura personal que no deja ajeno al lector. En Melodía en la Ciudad, un horizonte desalentador, opresivo pesa como una amenaza sobre el protagonista cuando un circo irrumpe en su vida trayéndole la esperanza a través de un doble descubrimiento: el amor y la música. El autor-ilustrador Benjamin Lacombe recrea, con unas imágenes deslumbrantes, la atmósfera de un pasado cercano en el que el amor y la confianza en el rpopio talento triunfarán por encima de los prejuicios
Cyrano tenía una nariz enorme y estaba enamorado de su prima Roxana, pero no se atrevía a decirle nada debido a su enorme nariz. Christian era un joven muy guapo que también estaba enamorado de Roxana, pero tampoco se atrevía a decirle nada porque era muy tonto. Cyrano, que también era poeta, ayudó a Christian a que declarara su amor a Roxana. Christian murió en la guerra y Roxana le lloró durante toda su vida, hasta que descubrió, poco antes de la muerte de Cyrano, que él era su verdadero
En este álbum, Benamin Lacombe, ilustra una espectacular versión de Nuestra Señora de París. Y es que nunca la Catedral de Notredame había sido más espectacular, ni el Jorobado más triste, ni Esmeralda más bella que en esta versión del ilustrador francés que recrea toda la miseria, la oscuridad y la belleza del París del siglo XIX. Como esa atmósfera opresiva que envuelve a los protagonistas anunciando que no tienen escapatoria, no solo dentro de la catedral sino tambien en sus dibujos de las abarrotadas calles de París.
Lacombe reinterpreta en esta obra la inolvidable historia de Madame Butterfly y nos revela la voz inédita de un Pinkerton atormentado por los remordimientos. Un libro espectacular que es un desplegable de diez metros de longitud …


